La madera es la única materia prima renovable de cual disponemos; su belleza es inigualable y no tiene sustituto. La madera es confortable por su textura y por su olor; no da calor en verano y es cálida en invierno. No hay dos árboles idénticos, no pueden ser idénticos dos pavimentos de madera. Cada pieza es única en estructura, veta, tonalidad y nudos.
El parquet que usted escoja será una creación original y natural.
Disponemos de una variedad muy amplia de maderas naturales y diferentes acabados como el “brossé” (cepillado) que da al parquet un relieve estructurado que sólo los años podrían esculpir de forma natural; o el acabado a aceite que mantiene el color y la textura más original de la madera virgen.